
Compañero Gabriel Martin
Debo reconocer que las palabras de apoyo de los Compañeros me emocionaron hasta las lágrimas. Mi viejo corazón estaba dispuesto y preparado para dar mil batallas contra el adversario pero, cuando desde el propio espacio uno es atacado y difamado, todo torna en una situación muy dolorosa. Es como un puñal que se hunde en este viejo corazón Peronista.
Recién ahora comprendo al Compañero Marcelo Puella a quien, pocos días atrás, lo mandaron a “operar” para que reaccionara mal contra “la conducción”. Pero, ¿existe acaso esa conducción? El supo mantener la calma y la mente fría, para saber esperar. Sin embargo, cuando uno percibe que desde el entorno político y hasta familiar –no me refiero a “Chiche”- de aquel a quien uno eligió como “referente nacional” para la recuperación del PJ y para dirigir los destinos de la Nación Argentina -después de la segura huída del kirchnerismo y sus acólitos en 2011, con sus mercenarios y amigos rentistas y corruptos-, no hay corazón que aguante.
Este mancillado corazón sufre de un desgaste natural: ya viene con heridas que le ha dejado la vida. Y la política también ha tenido que ver.
No es la primera vez que se dan los hechos que me llevan a esta instancia de reflexión. Esta es una historia larga que debí aguantar desde finalizadas las legislativas del 28 de junio del año pasado, cuando acompañamos y trabajamos para ganarle al “aparato” Kirchnerista y sus “testimoniales”. Supimos lograrlo, con el esfuerzo y el sacrificio de muchos Peronistas, trabajando en las listas del espacio que enfrentaba al oficialismo. Pensábamos que ese era el momento para dar inicio a la construcción organizada para llevar a la Presidencia de la Nación a un hombre que supo ser el único y verdadero “Piloto de tormentas”. Ese que ya había rescatado al país de una crisis institucional, política y social en las épocas oscurantistas que acompañaron al año 2002.
Pero no fue así. Se dejó pasar una oportunidad única para contener a toda una masa crítica de voluntarios de corazón Peronista que se había convocado. Finalmente, y comenzando desde nuestro “pago chico”, dimos inicio a una etapa de reuniones para organizarnos entre “nosotros”. Luego, nos extendimos a otros distritos, esperando el “llamado” a una organización para enfrentar a un “aparato” ciertamente bien aceitado y dotado de todas las mañas, “cajas” y “artes negras” que la imaginación más febril podría concebir.
Desde antes de diciembre de 2009 (instancia en que se confirmara la postulación a la presidencia de ese “Piloto de Tormentas”), ya nos encontrábamos encolumnados dentro de la organización político-gremial llamada “Federación de Agrupaciones Peronistas”, presidida por el “Candidato”, pero que en realidad regentea el Compañero Gerónimo Venegas.
Para nuestra mala fortuna, y luego de producidas varias reuniones y encuentros con segundas y terceras líneas seccionales y distritales (que más tarde comprobaríamos comparten cenas de camaradería con los espacios kirchneristas de Daniel Scioli y el Diputado Provincial Raúl Pérez en Salón Roma de Diagonal 73 y calle 9 de la Ciudad de La Plata, como el día 10 de junio pasado), nos percatamos de que formábamos parte de una suerte de “Mecano”. Estos muchachos armaban y desarmaban. Y nos lo comunicaron con toda la claridad que hace al caso: “Esto es así. Se hace lo que nosotros decimos, y al que no le gusta, se va”.
Y por cierto que nos fuimos, mas no a nuestras casas. Dado que no éramos los únicos que habían experimentado idéntica situación –conforme lo relatado anteriormente-, de nuevo nos fuimos reconociendo con Compañeros de más distritos. En lo personal, y gracias a la agudeza visual y análisis de jóvenes Compañeros, comprobamos que se había descuidado el “frente comunicacional en Nuevos Medios”. Fue así que nos decidimos a armar las piezas de lo que ahora llamamos con orgullo el “Grupo Comunicacional de Apoyo Duhalde 2011”. Este equipo preparó una propuesta de administración de percepción de imagen, que involucraba páginas web (www.eduardoalbertoduhalde.com, ya en marcha, y www.acuerdopatriotico.com, por desarrollar, junto con otras) y espacios en redes sociales (Facebook, LinkedIn, Twitter).
Este consabido “frente cibernético” estaba llamado a comunicar las actividades, ideas, pensamientos y propuestas del Candidato a un aproximado de 23 millones de usuarios de Internet en nuestro país, poniendo el foco en aquellas personas comprendidas entre los 18 y 40 años de edad y que hoy representan al 60% de quienes votarán para Presidente en 2011. Son ellos quienes más utilizan estas herramientas.
La propuesta descripta fue entregada en la forma de cinco carpetas en la sede del M.P.A. (Movimiento Productivo Argentino) a representantes de la denominada “Joven Federación”. Luego de acordar un trabajo en conjunto, y cuando ni siquiera habían pasado 48 horas, “mostraron la hilacha”, traicionando el acuerdo de trabajo conjunto.
Quiero insistir en que todos los canales que administramos a través de nuestro Equipo de Apoyo Comunicacional –y de los cuales sólo se conoce una parte-, se corporizan en un trabajo y una inversión que hacíamos con ganas y a puro pulmón. Hemos colaborado invirtiendo tiempo y dinero –aunque lo cierto es que “la plata va y viene” y este aspecto no merece mayor atención e importancia-. Pero sucede que ese tiempo es el que le hemos retaceado a nuestras familias y amigos, dejando de lado también otras cuestiones y gustos personales. Todo ello, indefinidamente pospuesto. Porque teníamos bien claro que bien valía la pena el sacrificio, con miras a “ponerle el pecho” a los cibernautas kirchneristas y sus tropas de militantes de Internet. Muchos de ustedes saben bien de qué se trata todo, pues un importante número de quienes leen estas líneas constituyen la columna vertebral de los voluntarios de Internet que defienden a Eduardo Alberto Duhalde -el futuro Presidente de los Argentinos- contra viento y marea. El Compañero Duhalde logrará este objetivo, pero solamente si escucha A TODOS.
Desconozco si el “Doctor” -como lo llaman en el M.P.A.- está al tanto de lo que está sucediendo en la faz organizativa de parte de los muchachos gremialistas, no de los titulares (Gerónimo Momo Venegas, Luis Barrionuevo, Graciela Camaño), sino de sus segundas y terceras líneas (esos que comparten cenas con el “enemigo”).
Desconozco también si el “Candidato” y los mencionados conocen los sucedáneos con los pícaros de siempre que chapean con su “antigua amistad con el Doctor” para mostrarse como los pseudoreferentes y engañar a los desorientados Compañeros, quedándose con el trabajo político de esos “cumpas”. De este gris escenario, excluyo a Osvaldo Mércuri, pues me ha demostrado cabalmente ser un Compañero con mayúsculas.
A la postre, y para contener a todos esos destratados Compañeros, vio la luz el Frente Nacional de Agrupaciones Peronistas Duhalde 2011. Le siguió el Consejo de Agrupaciones Peronistas como el de Pinamar (CAPP) que –sin lugar a dudas- será replicado en aquellos otros distritos donde exista un Partido Justicialista en manos de usurpadores provenientes del kirchnerismo. Porque, como a estas alturas no queda duda, quien acompaña a los Kirchner no es, ni será nunca reconocido como Peronista.
Creo que, a lo largo de estos 18 meses, le he dado al Proyecto todo lo que he podido. Considero que no merezco ser atacado y difamado, como “nos” sucedió. Digo “nos” porque -en política-, quien se cree único, no es NADIE.
Nuestro trabajo político y profesional es y continúa siendo ninguneado y combatido desde dentro del espacio. Y es ciertamente inaceptable que esos ataques provengan de oficinas regenteadas por mocosos imberbes, que de Peronismo, política y batallas electorales no saben ABSOLUTAMENTE NADA.
Para terminar, desconozco también si el “Doctor” está enterado de nuestro trabajo. No sé si el “Doctor” está al tanto de los ataques recibidos hacia mí y nuestro Equipo de Apoyo Comunicacional.
Por estas horas, solo sé que debí hacerle caso a un amigo -“viejo zorro de la política”-, quien hace meses me dedicó la siguiente pregunta: “Pero, Gabriel, ¿Vos querés ser presidente?”. Mi respuesta fue, por supuesto, contundente y negativa. El retomó la palabra, solo para decirme: “Bueno… Entonces dejá que se preocupe él. Porque si acaso quiere ser Presidente, cuando esta “desorganización controlada” le falle y no tenga otro camino que sacarse de encima a los adulones y figurettis, junto con esos “pendejos de m…”, seguro nos tendrá que llamar de urgencia a todos aquellos que sabemos de política y de contiendas electorales, que todo mundo sabe somos veteranos de cientos de batallas y estamos siempre dispuestos a trabajar por el Peronismo. Acordarte que la Lealtad es de ida y vuelta. Andá y disfrutá de tus tiempos y tu familia”.
Como imaginarán, me encuentro por estas horas en un tiempo de reflexión.
Quizás, mi amigo, el “viejo zorro”, tuviera razón.
Un fuerte abrazo peronista,
Gabriel Martin
gabriel@martin.net.ar
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